INFORMATIVO ZONA NORTE (www.papantlaenlanoticia.com): DIOS ME HA DADO MÁS AMOR DEL QUE PUEDO CONTENER EN EL CORAZÓN: MONS. PATRÓN WONG

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jueves, 9 de diciembre de 2021

DIOS ME HA DADO MÁS AMOR DEL QUE PUEDO CONTENER EN EL CORAZÓN: MONS. PATRÓN WONG



Por Luis Alberto Xochihua

PAPANTLA Ver., 8 de Diciembre.- Gran revuelo causó entre la feligresía papanteca el regreso de Monseñor, Jorge Carlos Patrón Wong, a nuestro país, y precisadamente al Estado de Veracruz, desde donde tras 4 años de desempeñarse, primero como Obispo Coadjutor, y después, como Obispo Diocesano de la Diócesis de Papantla, partió al Vaticano para acudir al llamado del Papa Francisco para formar parte de la Curia, como Arzobispo Secretario de la Congregación del Clero para los Seminarios, dejando sembrada en esta región, la semilla del amor y la amistad entre la feligresía.
Debido a tal acontecimiento, recordamos una entrevista que ofreciera a este medio de comunicación, precisamente en el mes de octubre de 2013, a pocos días de partir al “Viejo Continente”, en donde recordó, y habló, emotivamente sus orígenes y sentir, sobre su nueva encomienda eclesiástica, sin imaginar que 8 años después volvería a tierras veracruzanas, ahora, envestido como Obispo de la Arquidiócesis de Xalapa, para ocupar el lugar que dejara tras su deceso, Monseñor Hipólito Reyes Larios.
En aquel entonces, al principio de sus declaraciones, Patrón Wong, estableció que, “Dios, desde el día de nuestro bautismo tiene una vocación para cada uno de nosotros, al paso del tiempo, con la ayuda de la familia y de la iglesia, uno descubre su vocación”.

Con respecto a sus inicios recordó, “a la edad de 18 años, cuando estudiaba el primer año de medicina en la Universidad de Yucatán, comencé a ver las semillas que Dios había sembrado en mi, yo me preparaba para ser médico, pero sucede que un gran amigo de toda la vida, pierde la vida en un año debido al cáncer, y me tocó ver como sacerdotes lograban lo que un médico no, despertar la sonrisa de la paz en los moribundos, en los enfermos”.
Agregó, “comencé a ver que mucho jóvenes, aún cuando eran buenos, no contaban con un guía espiritual para superar los momentos difíciles de la vida, ahí fue cuando muchas cosas comenzaron a revolotear en mi corazón, y comencé a ir a escondidas a misa, casi a escondidas, después de clases”.
Y fue en ésa etapa, cuando el joven Jorge Carlos Patrón Wong, tiene su primer llamado interior, “un gran sacerdote, me aconsejó, que la única manera de saber si Dios te llama, es probando un año en el seminario, -así como tú eres feliz hoy en la facultad de medicina, tienes una novia, tu estas probando, decidiste, has una pequeña decisión, entra un año al seminario y ahí trata de descubrir si eso que Dios ha colocado en tu corazón es una vocación posible sacerdotal o es una vocación neutral-, me dijo, y así lo hice”.
Tras haber tomado esa decisión, su vida cambió por completo, toda vez que, un año en el seminario, se hicieron posteriormente dos, después nueve, “y así fui recorriendo la vida del seminario, descubriendo las maravillas de Dios, que se reciben de una vocación sacerdotal, y es el 12 de enero de 1988, cuando el Señor Arzobispo, Don Manuel Castro Ruíz, me ordena como sacerdote”.
En 2013, al momento de esta entrevista, Patrón Wong cumplía 25 años de sacerdocio, que a la fecha ya son 33, pero entonces, su sentir era el siguiente, “Dios me ha dado más amor del que puedo contener en mi corazón, incluso tengo que cuidarlo, pues es como un río que se desborda, cada día, lo único que puedo hacer, es dar ése amor, no es mi amor, es el amor de Dios, y le agradezco a él que me use como su humilde instrumento para que él, a través del espíritu santo, toque los corazones, las mentes, las vidas, de las personas, cada día Dios me muestra su amor, y lo que puedo hacer es corresponder amando a los demás, amando a mis hermanos”.
Retomando el tema de su carrera eclesiástica, señaló, “fui sacerdote en la Arquidiócesis en Yucatán, me tocó durante 16 años vivir y formar a futuros sacerdotes, 10 años como Rector del Seminario de Yucatán, y 6 años como formador, toda mi vida fui un sacerdote, y fue en el 2009, el 15 de octubre, cuando el Papa Benedicto XVI me llamó a ser Obispo Coadjutor de la Diócesis de Papantla, la Consagración Episcopal la tuvimos en Mérida, en el Seminario Menor, así viví dos años y medio en la Diócesis de Papantla, como Obispo Coadjutor”.
En ése mismo sentido, añadió, “el día 2 de mayo del 2012, el Papa Benedicto XVI, de nuevo, me envió una bula papal, en donde me hacía Obispo Diocesano u Obispo de la Diócesis de Papantla, hasta que el 21 de septiembre de 2013, el Papa Francisco me nombró, por gracia de Dios, y bondad suya, como Arzobispo Secretario de la Congregación del Clero para los Seminarios”.
Por último, vale rememorar, como describió el momento en que recibió la noticia de su nombramiento que lo llevaría al Vaticano, “estaba durmiendo, eran las 5 de la mañana, de Europa me habla el nuncio apostólico de México, Christophe Pierre, y me da la noticia, yo la verdad brinqué de la cama, me pellizqué pensando si estaba despierto o dormido, si estaba soñando, ya cuando confirmé la noticia me dirigí a la capilla a rezar, y me di cuenta de que si era real lo que estaba viviendo, que la llamada del nuncio, con las palabras del Papa, de que el día 21 de septiembre se iba a hacer ése anuncio y que se había escogido a un mexicano para formar parte de la curia romana, era una realidad y lo tomé como otro regalo de Dios, otra sorpresa, pero no para mi persona, sino para México para el Episcopado Mexicano, para el seminario de México, también es como una distinción, deferencia del Papa Francisco a América Latina, a los obispos de América Latina y sus seminarios.
Por último, sólo resta recordar, que fue el 24 de noviembre del 2013, en que Monseñor Patrón Wong, dejaría oficialmente la Diócesis de Papantla, con una emotiva ceremonia llevada a cabo ante los feligreses, celebrada en punto de las 14:10 horas en dicha sede, ubicada en Teziutlán, Puebla, donde al final, agradeció las muestras de cariño de los feligreses que abarrotaron la Catedral de Nuestra Señora del Carmen, en el corazón de esa ciudad, quienes con música de mariachi, entonaron la canción dedicada a su santidad Juan Pablo II, “Amigo”.

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